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Injusta derrota del Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón en Ávila por 66-63 en el último partido de la serie de semifinales por el ascenso a LEB Oro que elimina al conjunto de Paco Aurioles. En un partido lleno de presión e imprecisiones por parte de ambos equipos, los abulenses tiraron de tiro exterior para llevarse la victoria ante un Clínicas que acusó mucho los nervios iniciales y tuvo que ir a remolque durante todo el partido. Así, aún tuvo la última posesión para ganar, pero no se consiguió anotar y el partido se quedó en feudo visitante.

Con la intensidad con la que se juega una final arrancó el partido en el CUM Carlos Sastre de Ávila, con dos equipos planteando el partido a sacar beneficio de sus virtudes e intentando inducir al error al rival. Fue Óbila quien daba primero jugando sus bazas al poste bajo, con Nikolic y Sebirumbi haciendo daño en la pintura y dejando al Clínicas Rincón helado con un primer parcial de 8-2. No le entraban los tiros a los malagueños, que a pesar de leer bien la defensa abulense y tener tiros liberados no tenían suerte de cara al aro. Tuvo que ser Carlinhos de Cobos quien con un triple liberara tensiones en el Clínicas, que empezaba a agarrotarse y mover la bola con dificultad. Por parte de Óbila, era Carles Marzo quien estaba enchufado. Con sus 8 puntos en los primeros diez minutos Carrefour El Bulevar de Ávila se iba ganando en el primer acto por 20-12.

Se inició el segundo cuarto con una canasta de Juanpe Jiménez con tiro adicional, pero los tiros libres tampoco iban a darle la cara al equipo. Los fallos desde la línea de personal condenaban a tener que remar contracorriente cuando más cerca parecía que se estaba del partido. Nikolic, con un triple lejano y sacando faltas al poster bajo ponía el 28-20, que aún iba a ascender hasta el 33-22 con triple de Carles Marzo. Se puso las pilas el Clínicas, que no quería irse de partido, y a base de arreones comandados por Kenan y Carlinhos se consiguió llegar vivo al descanso (38-32).

Tras el descanso salió un nuevo Clínicas a la pista. Es cierto que Sebirumbi anotaba cuatro puntos seguidos que ascendía el marcador a 42-32, pero se veía otro equipo más compacto y con las ideas más claras. Un triple de Carlinhos, otro de Romaric y varias acciones puntuales daban vida con el 42-40 tras otro triple de Juanpe Jiménez. Pudo incluso ir ganando el Clínicas si Romaric hubiera anotado un triple que tuvo, pero se precipitó demasiado. Nikolic apareció entonces para anotar otro triple y poner la cosa en 50-43, pero otro nuevo triple sobre la bocina de Carlos Corts aumentaba las esperanzas de estar en la final (50-46).

Los últimos diez minutos eran a vida o muerte, ser o no ser, estar o no en la final. Tiró de casta el Clínicas, tiraba de acierto Óbila y todo parecía parado. Ni uno ni otro conseguían anotar fácil. Las rentas eran cortas y con 53-51 incluso tuvo el Clínicas opciones de ponerse por delante por primera vez a seis minutos para el final. Un triple de Tejera, el segundo que anotaba Óbila sobre la bocina de posesión, hundía las aspiraciones con el 56-51. Aún iba a estar la cosa más negra con Sebirumbi bajo el aro (58-51) y el Clínicas mirando de reojo sus opciones en el tiro libre. Anotaba Cris Uta (58-53), pero se venía arriba Ávila que todo lo que tocaba en la pintura acababa en canasta. Con los nervios de ir por detrás tuvo que jugar el equipo la recta final del encuentro. Poco a poco se vio viendo color al asunto, con dos canastas seguidas de Kenan (60-57), que contrarestó Nikolic con un triple que dejaba el partido visto para sentencia (63-57). El carácter de este equipo hizo que aún se creyera en el partido cuando no pintaba bien la cosa. Marko Grkovic anotaba dos tiros libres que daban vida, Romaric anotó otro para el 66-63 y la última bola del partido benefició al Clínicas para empatar, pero la buena defensa de Ávila hizo que no se consiguiera lanzar a canasta y el tiempo terminó. Una dura derrota, pero que no debe empañar la gran temporada del equipo (66-63).