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Este equipo no tiene techo. El Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón echó el resto en el CUM y superó al Carrefour El Bulevar de Ávila por 63-67 en un final de infarto. Los malagueños, en un gran último cuarto, se sobrepusieron a la derrota del primer encuentro y volverán a Torremolinos con la eliminatoria 1-1 y dos partidos por jugarse en la Costa del Sol.

No empezaron bien las cosas para el equipo malagueño, ya que Óbila salió a romper el partido desde el primer minuto y en los primero instantes no le fueron mal las situaciones que planteaba. Jugando bajo los tableros y sacando balones exteriores para Álvaro Lobo los verdes anotaron las dos primeras posesiones del encuentro (4-0) sin que el Clínicas tuviera respuesta alguna en defensa. A pesar de que le costaba moverse con facilidad, Cristian Uta mostró su gran nivel de juego de las últimas semanas y pedía la bola insistentemente. Anotaba con soltura el rumano y el equipo de Aurioles le fue cogiendo la cara al partido. Dos triples de Carlos de Cobos daban la primera ventaja del partido al equipo (6-8) y aunque la igualdad era muy notable, Álvaro Lobo era el factor determinante para que por momentos intentara escaparse el conjunto local (16-10). Un parcial de 0-6 comandado por Kenan Karahodzic igualaba el marcador (18-18) a falta de algo menos de un minuto para llegar al final del primer periodo, pero el serbio se sacó un triple de la chistera sobre la bocina para cerrar el primer acto con 18-21.

Fue Kenan de nuevo quien arrancó de manera formidable en el inicio del segundo cuarto, dominando en el rebote y siendo efectivo en ataque (18-23). Ávila se vio por debajo en el marcador y sin sus recursos habituales funcionando con soltura y tuvo que tirar de físico para forzar varias personales con canasta y adicional que complicaban la existencia a los malagueños. No se arrugaron estos, que nuevamente apretaron el acelerador. Tras un triple de Pepe Rodríguez y un mate de Romaric Belemene llegaba la máxima ventaja en la eliminatoria del Clínicas Rincón (22-34) pero Carrefour El bulevar de Ávila, apoyado por un genial CUM reaccionó a tiempo para irse a los vestuarios por lo menos dentro del partido (35-38).

Sebirumbi salió de los vestuarios dispuesto a aguar la fiesta a los de Aurioles, que se veían cada vez más capaces de llevarse el punto del partido. Una canasta en los primeros compases de la reanudación apretaba las tuercas al marcador (37-38) y devolvía a emoción al encuentro. Romaric distanció un poco más al Clínicas con un 2+1 (37-40) y cuando mejor estaban jugando los nuestros Óbila se marcó otro parcial de los que acostumbra a hacer y se adelantó 45-41. Tuvo que pedir tiempo muerto el técnico malagueño para calmar los ánimos de sus chicos, que se precipitaron en varias acciones y daban ventaja a Ávila para correr y anotar. Carlos de Cobos cortó el parcial con dos tiros libres y desde entonces las rentas siempre fueron cortas. De ahí que al último cuarto se entrara con un desfavorable 48-47.

Al último cuarto había que entrar confiando en la defensa y creyendo en el ataque. Dos minutos tardaron ambos conjuntos en anotar. Fue Carlos Corts quien con un triple ponía la cosa en 48-50. Era el momento de que los hombres importantes de cada equipo cogieran el toro por los cuernos y se echaran el equipo a las espaldas. Kenan puso el 48-52 y Álvaro Lobo quiso ser el referente de su equipo. Los ánimos estaban calientes y los nervios a flor de piel y los árbitros lo entendieron así. Una técnica a Paco Aurioles por protestar una decisión de los colegiados reducía aún más la diferencia (54-55) en el sprint final del partido. Entraba el momento de los tiros libres y de los parones en el juego. Demasiado pronto entró en bonus Óbila y eso lo aprovecharon los malagueños para anotar poco a poco y empezar a construir una valiosa victoria. Volvía a aparecer Sebirumbi (56-58) pero un nuevo triple del equipo (56-61) daba la puntilla a los locales. Lo intentaron hasta el último segundo los abulenses, pero Carlos Corts no falló desde la línea de castigo y selló un tremendo triunfo en Ávila que hace soñar al Clínicas Rincón con meterse en la final ante su público (63-67).